martes, 19 de diciembre de 2017

Dulce Navidad.

En la edición de diciembre de este año de 2017 del BOLETÍN SALESIANO viene la felicitación que nos hace a todos los que estamos en la Familia Salesiana su Rector Mayor, sucesor de Don Bosco e intérprete de sus sentimientos. Y lo hace con la felicitación que hacía Don Bosco a sus muchachos en aquel frío “portal de Belén” de la casa del Oratorio de Valdocco.
Para los asiduos y benévolos lectores de las Buenas noches de Don Bosco para el siglo XXI no hay mejor expresión de ese deseo de felicidad que la que tuvo Don Bosco para sus muchachos:   
«Mañana comienza la novena de Navidad. Son dos las cosas que os recomiendo en estos días. Recordad a menudo a Jesús Niño, el amor que os trae y las pruebas de amor que os ha dado hasta morir por vosotros. Por la mañana levantándoos inmediatamente al toque de la campana, sintiendo frío, recordad al Niño Jesús que temblaba de frío sobre la paja. A lo largo del día animaos a estudiar bien la lección, a hacer bien el trabajo, a estar atentos en la escuela por amor a Jesús. No olvidéis que Jesús crecía en sabiduría, edad y en gracia ante Dios y ante los hombres.
Y sobre todo por amor a Jesús cuidaos de cualquier falta que pueda disgustarle. Haced como los pastores de Belén, id rápido a visitarlo… ¡Afortunados pastores! Decimos nosotros. Y sin embargo nada hay que envidiarlos pues su suerte es la misma que la nuestra. El mismo Jesús, que fue visitado por los pastores en el portal, se encuentra aquí en el sagrario. La única diferencia está en que los pastores le miraron con los ojos del cuerpo, nosotros sólo con la fe, y no hay cosa, que podamos hacerle más grata, que visitarlo a menudo. ¿Y visitarlo cómo? Primero con la comunión frecuente. Otra manera es ir alguna vez a la iglesia durante el día, aunque sea sólo por un minuto».

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